
Bienvenidos a una plática más de Irlany-D. Hoy hablaremos de un tema que a muchos nos preocupa y nos ocupa: la pérdida de la lozanía en nuestro cutis con el paso de los años.
Las razones del envejecimiento: cambios fisiológicos y bioquímicos en el ser humano
El envejecimiento es un proceso natural e inevitable que afecta a todos los seres vivos, incluido el ser humano. A medida que envejecemos, nuestro cuerpo experimenta una serie de transformaciones tanto a nivel fisiológico como bioquímico que impactan en la funcionalidad y el bienestar general. Comprender estas razones nos ayuda a aceptar mejor este proceso y a buscar formas saludables de afrontarlo.
Cambios fisiológicos durante el envejecimiento
- Disminución de la masa muscular y fuerza: Con el paso de los años, se produce una pérdida progresiva de masa muscular, conocida como sarcopenia. Esto se traduce en una reducción de la fuerza y la resistencia física, afectando la movilidad y aumentando el riesgo de caídas.
- Alteraciones en el sistema cardiovascular: Los vasos sanguíneos pierden elasticidad y pueden endurecerse (arteriosclerosis), lo que eleva la presión arterial y dificulta la circulación. Además, el corazón puede presentar una reducción en su capacidad para bombear sangre eficientemente.
- Cambios en la función pulmonar: La capacidad pulmonar disminuye debido a la pérdida de elasticidad en los tejidos pulmonares y a la reducción de la fuerza de los músculos respiratorios, lo que puede afectar la oxigenación del cuerpo.
- Alteraciones en la piel y tejidos conectivos: La piel pierde colágeno y elastina, volviéndose más delgada, seca y menos flexible, lo que contribuye a la aparición de arrugas y una mayor fragilidad.
- Disminución de la función inmunológica: El sistema inmunitario se debilita, haciendo que el organismo sea más susceptible a infecciones y enfermedades.
Cambios bioquímicos asociados al envejecimiento
- Estrés oxidativo: A nivel celular, una de las teorías más aceptadas del envejecimiento es la acumulación de daño por radicales libres, moléculas inestables que dañan componentes celulares como el ADN, proteínas y lípidos. Este daño oxidativo contribuye al deterioro progresivo de las células.
- Acortamiento de los telómeros: Los telómeros son estructuras en los extremos de los cromosomas que protegen el material genético. Cada vez que una célula se divide, estos se acortan, y cuando alcanzan una longitud crítica, la célula pierde su capacidad de dividirse, lo que limita la renovación celular.
- Disminución en la producción de hormonas: Hormonas como la testosterona, el estrógeno, la hormona de crecimiento y la melatonina disminuyen con la edad, lo que afecta desde la masa muscular hasta los ciclos del sueño y el metabolismo.
- Alteraciones en la síntesis y reparación del ADN: Con el tiempo, la capacidad de las células para reparar el ADN dañado se reduce, aumentando la probabilidad de mutaciones que pueden contribuir a enfermedades y al envejecimiento celular.
- Cambios en el metabolismo celular: La eficiencia de las mitocondrias, las “centrales energéticas” de la célula, disminuye, lo que reduce la producción energética y aumenta la generación de subproductos tóxicos.
Conclusión
El envejecimiento es un proceso complejo que involucra múltiples cambios fisiológicos y bioquímicos. Aunque no podemos detenerlo, sí podemos adoptar hábitos saludables como una alimentación equilibrada, ejercicio regular y manejo del estrés para mitigar sus efectos y mejorar la calidad de vida. La ciencia continúa avanzando en la comprensión de estos procesos, abriendo la puerta a nuevas estrategias para un envejecimiento más saludable y activo.
Envejecimiento en la piel
Ahora veamos como es nuestra piel, esa que usted puede ver y tocar. La piel esta formada por células muertas. Si, así es. Cuando las células de la piel nacen, lo hacen en las capas profundas de la epidermis, son rollizas y gordas y están llenas de líquido. A lo largo del proceso de maduración, que dura 28 días, atraviesan las muchas capas que forman la piel, perdiendo sus líquidos hasta tornarse planas y alargadas. Al llegar al estrato córneo, o capa exterior de la piel, ya están secas y listas para caer y ser reemplazadas por otras células, que vienen detrás. Este proceso, que es continuo, puede ser modificado por factores tales como la edad, la alimentación, la exposición al sol y por lo mismo, a los peligrosos rayos ultravioleta, también puede ser modificado por programas de cuidado de la piel, el ejercicio y los tratamientos de protección y regeneración.
Revisemos primero los factores que provocan el envejecimiento de la piel:
LA EDAD: a medida que envejecemos, el proceso de renovación celular se hace más lento. Las células tardan mas tiempo en madurar y se engruesan y endurecen. El desprendimiento de las capas superficiales de la epidermis, conocido como exfoliación, también se hace más lento, con lo cual se produce la acumulación de células en la superficie de la piel. Este espesamiento ocasiona que la piel presente el aspecto aspéro y curtido, haciendo más pronunciadas y notorias las líneas y arrugas. La suave exfoliación que provoca la aplicación del Suero Celular ayuda a aumentar la velocidad de la renovación celular.
Igualmente, la lentitud aqueja la producción de colágeno y elastina, que componen la estructura interna de la piel. A medida que esas fibras se deterioran, la piel pierde su elasticidad y comienza a aflojarse. El gesto de gravedad y otras expresiones del rostro también cobran tributo a esas fibras, cuyo deterioro se manifiesta en surcos y arrugas gestuales. La Crema Nutritiva aumenta la regeneración a nivel celular, ayudando a mejorar la tonicidad y firmeza de la piel.
LA ALIMENTACIÓN: La lentitud del proceso célular asociada con el envejecimiento de la piel se debe en buena parte a una nutrición inadecuada. El cuerpo requiere tanto proteína como vitaminas y minerales para poder llevar a cabo la regeneración célular. Cuando no existe una buena provisión de nutrientes el recambio célular baja su tasa, retardando el proceso de producción de las fibras de colágeno y elastina.
EL SOL: Es la fuente principal de luz ultravioleta y es el primer responsable del envejecimiento de la piel. Si no lo cree, compare el dorso de su mano con la piel de sus nalgas. La única razón por la cual la piel de sus nalgas permanece tan lozana como cuando usted era adolescente, es porque no ha sido expuesta a la luz solar. Los rayos ultravioletas impiden la producción de colágeno y elastina. La Pantalla Solar de Irlany-D te brinda amplia protección contra el sol.
FUMAR: afecta la piel negativamente de dos formas: el aire contaminado con humo reseca la piel y al fumar se reduce la cantidad de flujo sanguíneo que llega a está, lo cual priva de oxígeno y nutrientes a las células de la piel. La nicotina eleva los niveles de vasopresina, una hormona que estimula la contracción de las fibras musculares, eleva la presión sanguíneas y disminuye los estrogenos en las mujeres, lo que afecta la piel. La nicotina también causa una disminución en la absorción de la vitamina A, y altera la producción de colágeno y elastina.
En nuestra próxima entrega veremos como combatir y reparar los daños del envejecimiento. No dejen de visitar nuestra página www.irlanyd.xyz y cualquier duda o comentario también nos lo pueden enviar por whats 8335376377

